¿Cómo se recarga un Twizy en un punto de recarga público? Esta semana hicimos la prueba.
En Pamplona existen actualmente alrededor de una docena de postes de recarga públicos para vehículos eléctricos. Para poder utilizarlos es necesario tener una tarjeta ciudadana especial que se consigue dando de alta el conductor y el vehículo eléctrico en la Agencia Energética Municipal del Ayuntamiento de Pamplona.
Armados con nuestra tarjeta ciudadana llegamos con nuestro Twizy al punto de recarga situado en la calle Esquíroz, junto a la Vuelta del Castillo. Para desbloquear el poste tan sólo tuvimos que acercar la tarjeta y comprobamos como aparecía el icono parpadeante en el poste que indicaba que ya estaba listo. Extraímos el cable del Twizy y lo enchufamos al poste en el conector correspondiente (el Twizy utiliza un conector normal igual al que podemos encontrar en los enchufes de nuestras casas). Bajamos la tapa hasta que llegó al tope, bloqueando la cerraduda, y en ese momento comprobamos cómo en la pantalla informativa aparecían dos tipos de registros, uno con la energía transferida y otro con la potencia suministrada. El poste cambió del color verde inicial a un azul parpadeante para indicar que estaba en proceso de carga. En el Twizy pudimos observar el porcentaje de carga de la batería (un 51%) y el indicador de que estaba cargando las baterías.
En ese momento se acercó a nosotros un hombre de mediana edad y nos preguntó acerca de la autonomía. Le respondimos que el Twizy tiene una autonomía media de 100 kilómetros, dependiendo en gran medida del tipo de conducción que hagamos. Una mujer sorprendida al ver el coche también se acercó y preguntó acerca de si tiene algún coste recargar el coche en el punto de recarga eléctrico. Le contestamos que de momento no ya que según lo aprobado este año en el Ayuntamiento de Pamplona, para 2012 la recarga en postes públicos continúa siendo gratuita (en 2010 y en 2011 también fue gratis).
Después del corrillo inicial nos alejamos un poco del coche para ver cómo reaccionaba la gente. Lo normal era que la gente que paseaba por la zona girase la cabeza. Muchos curiosos se acercaban al coche y al poste para ver cómo se recargaba. Hubo incluso un conductor que parado con el semáforo en rojo se bajó del vehículo para comprobar cómo se recargaba el Twizy. Está claro que en Pamplona la gente no está acostumbrado a ver un vehículo eléctrico y menos en proceso de recarga en un punto público.
Para desconectarlo acercamos de nuevo la tarjeta al poste. En aquel momento la máquina dejó de transferir energía y se desbloqueó el cierre. Levantamos la tapa y desenchufamos. Al cerrar de nuevo la tapa vimos cómo en la pantalla del poste aparecía un resumen de la energía proporcionada en la sesión (2178 Wh). El Twizy tenía ahora las baterías cargadas al 68%. Aproximadamente estuvimos media hora cargando el Twizy.
La verdad es que es una gozada poder dejar recargando el Twizy sin tener que pagar por la recarga y por el aparcamiento. Esperemos que el Ayuntamiento siga con este incentivo por muchos años.









